Desarrollo comunitario y pobreza

La pobreza no es sólo la carencia de ingresos, bienes y servicios para vivir una vida digna sino también la falta de oportunidades, voz y poder para decidir la vida que se quiere vivir. Si sólo se tomara la primera parte de la ecuación en la definición de la pobreza, es decir la que postula que la pobreza es carencia de ingresos, bienes y servicios, la estrategia de reducción de la pobreza se limitaría a la entrega efectiva de bienes y servicios, y por tanto el desarrollo comunitario no sería necesario en esa perspectiva.

Al considerar la segunda parte de la definición de pobreza (la falta de oportunidades, voz y poder para decidir la vida que se quiere vivir) se requiere incorporar el tema del empoderamiento individual y colectivo en su solución. En ese sentido, el desarrollo comunitario se vuelve indispensable para ampliar oportunidades, empoderar personas y organizaciones, fortaleciendo las capacidades comunitarias para que las poblaciones de bajos recursos puedan participar activamente y tener voz y poder de forma organizada en la deliberación pública y en los procesos de toma de decisión sobre aquellos aspectos que afectan sus vidas.

El siguiente diagrama ayuda a decidir si se considera pertinente incluir o no el desarrollo comunitario en la estrategia de reducción de la pobreza.


Fundación Dis


Como se ve en el diagrama, hay un continuo en términos de estrategias de reducción de la pobreza que va desde privilegiar la cantidad, calidad y velocidad en la entrega de infraestructura, servicios y crédito sobre el proceso de involucramiento de la comunidad hasta considerar, igualmente importante, la entrega de bienes, servicios e infraestructura, el involucramiento de la comunidad y la generación de capacidades.

En el caso de considerar que el involucramiento de la comunidad es tan importante como los bienes entregados, o que el involucramiento de la comunidad asegura el efectivo y pertinente acceso a los bienes y servicios por parte de la misma comunidad, la estrategia de reducción de la pobreza requiere del desarrollo comunitario. Será preciso fortalecer la voz y capacidad de intervención en la vida pública de las organizaciones comunitarias, lo cual permitirá que los miembros de estas organizaciones puedan diseñar, gestionar y evaluar sus proyectos, ampliar permanentemente los vínculos con otras organizaciones similares y las alianzas con otros grupos para tener así un mayor control sobre sus circunstancias y participar más activamente en la orientación de sus destinos.

Este tipo de desarrollo comunitario, orientado al fortalecimiento de capacidades, permitirá que las comunidades organizadas busquen soluciones conjuntas a sus problemas, trabajen a partir de sus activos, incrementen sus habilidades para relacionarse y establecer alianzas, desarrollen el sentido de trabajo por causas comunes, participen en la construcción de agendas compartidas, influyan conjuntamente en políticas públicas y movilicen los recursos necesarios para sus iniciativas.