Fortalecer capacidades en la prestación de servicios comunitarios

La prestación de servicios a las comunidades es una opción impulsada por varias fundaciones, como parte de la estrategia de generar capacidades en las comunidades. La idea es ofrecer servicios educativos, culturales o de salud a la comunidad y a través de uno o más de ellos lograr la formación individual, el fortalecimiento de organizaciones y la generación de capacidades comunitarias. Ejemplos de esta estrategia son los casos de la Fundación Huancavilca en Guayaquil, Ecuador, y del Centro Comunitario del proyecto Casulo, apoyado por el Instituto de Cidadanía Empresarial en Sao Paolo, Brasil.

Otra forma de combinar la prestación de servicios con el desarrollo comunitario es apoyar organizaciones comunitarias que prestan servicios y que pueden jugar un papel de catalizadores del desarrollo comunitario. Este es el caso de la Corporación Picacho con Futuro en Medellín apoyada entre otros, por la Fundación Social y el Fondo FOCUS Medellín.

En Picacho con Futuro ell acceso a servicios de información, formación y recreación es muy valorado por las personas y organizaciones de las comunidades. El contar con un centro, un espacio o una organización que ofrezca servicios relevantes y genere nueva oportunidades para las comunidades, facilita el vínculo entre el prestador del servicio y la comunidad. El reto con esta estrategia es generar de forma complementaria a la prestación del servicio, la organización u organizaciones que asuman el protagonismo comunitario.

Como veremos, este reto de prestar servicios y a la vez generar capacidades está presente en los diferentes casos que expondremos a continuación. En el caso de Huancavilca se han generado capacidades individuales en varios programas. En el caso específico del programa con tenderos se han generado capacidades colectivas a partir del acceso a los servicios. El caso del proyecto Casulo nos muestra procesos de desarrollo comunitario de gran importancia para el territorio donde actúan, así como la transferencia paulatina del manejo del centro comunitario a la comunidad. El caso de Picacho es un buen ejemplo de fortalecimiento de una institución comunitaria que gracias al desarrollo de sus capacidades organizacionales y comunitarias puede prestar servicios a su propia comunidad y fortalecer los vínculos entre sus diferentes actores para una participación activa en la orientación de sus destinos.

Veamos continuación cada uno de estos casos.


El Centro de Desarrollo Comunitario del Guasmo

La Fundación Huancavilca nació el 17 de febrero de 1993, promovida por un grupo de empresarios, quienes en 1995 crearon el Centro de Desarrollo Comunitario del Guasmo-Guayaquil con el fin de facilitar procesos de autogestión para mejorar la calidad de vida de la comunidad. El Centro de Desarrollo Integral Comunitario (C.D.I.C.) se ha convertido en el más importante vínculo para familias de bajos recursos, gracias al apoyo de organizaciones del sector formal, empresas privadas, ONG, el gobierno nacional y el municipio.

Este centro cuenta con una gran variedad de programas y servicios para la comunidad: formación para líderes, centro de capacitación, centro de acceso a alimentos baratos, atención médica, facilitación de crédito, apoyo para el mejoramiento de viviendas, estimulación temprana de la inteligencia, centro de expresión musical, centro deportivo integral, biblioteca comunitaria, apoyo psicológico, asistencia microempresarial y de locales comerciales.

Algunos de estos programas se orientan al fortalecimiento de capacidades individuales, otros al fortalecimiento de capacidades organizacionales. Entre los primeros está: el Centro deportivo integral y el proyecto de mejoramiento de vivienda. El Centro deportivo permite a niños, adolescentes y jóvenes de escasos recursos, mejorar su salud física y mental por medio del deporte y el apoyo psicológico, apartándolos de situaciones de riesgo y tornándolos en ciudadanos positivos y productivos, a través de cursos de futbol y tae kwon do. El proyecto de mejoramiento de vivienda tiene como objetivo informar, inscribir, calificar y asesorar a las familias de escaso recursos para que puedan acceder al bono de Mejoramiento de Vivienda que otorga el gobierno nacional para mejorar, terminar, ampliar o construir sus casas. La Fundación está acreditada como entidad técnica, lo que le garantiza al gobierno el trabajo que realiza.

Los programas orientados al fortalecimiento de capacidades organizacionales están el Centro de Asistencia Micro Empresarial y el Centro de Desarrollo Empresarial. El primero está dedicado a la capacitación en temas legales, tributarios, bases de datos de proveedores y uso de computadores e internet, entre otros. Para esto ha diseñado mecanismos de soporte que fortalecen el desarrollo sostenible de las más de 42 áreas diferentes de micro emprendimientos que van desde las tiendas de barrio hasta el mantenimiento y recarga de extintores. A pesar de la variedad de actividades que ofrece, estos negocios comparten en su mayoría una necesidad: apoyo para mejorar sus procesos comerciales y administrativos con una visión empresarial. De tal manera que los negocios formalizados y competitivos tiene la oportunidad de ampliar su espectro de oportunidades en el mercado bajo la asistencia micro empresarial y comunitaria de la Fundación Huancavilca.

El Centro de Desarrollo Empresarial ofrece el servicio de capacitación profesional del sector productivo empresarial. Este servicio contempla las necesidades de cada empresa, para así cumplir con las expectativas propuestas de las áreas de Recursos Humanos a través de un servicio personalizado y ágil. Ofrece también el subsidio del Consejo Nacional de Capacitación y Formación Profesional, brindando así a las comunidades de escasos recursos herramientas para su desarrollo, a través de la capacitación vocacional y/o artesanal.

Para más información ver: www.huancavilca.org.ec

El proyecto Casulo


El proyecto Casulo se desarrolla en el distrito de Morumbi, al sureste de Sao Paulo, una región caracterizada por fuertes contrastes sociales pues allí se concentran hogares de altos ingresos junto a comunidades muy pobres como Real Parque y Jardim Panorama, donde actúa el proyecto Casulo.

Casulo es un centro comunitario promovido por el Instituto de Ciudadanía Empresarial (ICE) de Brasil, en colaboración con el Municipio de Sao Paulo. El ICE es una entidad creada en 1999 por un grupo de empresarios brasileros con el objetivo de disminuir las desigualdades sociales en su país a través de programas comunitarios (ver www.ice.org.br). El ICE es miembro de RedEAmérica, una red de 70 empresas y fundaciones empresariales de América Latina orientadas al desarrollo de base (www.redeamerica.org).

El proyecto Casulo tiene a los jóvenes como público central, a la educación como foco de actuación y a la cultura como tema transversal en todas sus acciones. Casulo es un espacio donde los niños, los jóvenes y sus familias tienen la oportunidad de ampliar su repertorio para su formación como ciudadanos. Con el proyecto los ciudadanos experimentan vivencias, desarrollan conocimientos y realizan diversas actividades para que puedan ser protagonistas de sus propias transformaciones.

El criterio orientador del proyecto es que un proceso de desarrollo social sólo alcanza resultados significativos cuando los protagonistas son los propios participantes del proyecto. En la búsqueda de desarrollo personal, social y comunitario, Casulo ofrece herramientas de reflexión para los niños y jóvenes sobre su propia realidad y sobre las posibilidades de transformación positiva que ellos mismos pueden realizar, en el espacio en el que viven y en sus comunidades. De la misma forma, el proyecto acerca a los padres y familiares de los niños y jóvenes participantes para que ellos también sean participantes activos en el desarrollo comunitario (Informe de Actividades ICE., 2009).

Al finalizar 2009 se dio un paso de gran importancia: Casulo se constituyó como organización con autonomía jurídica. El proyecto Casulo dejó de ser una proyecto de ICE y ahora es un proyecto apoyado por el ICE y sus socios, con gobernanza y gestión propia de la comunidad. El Consejo de Casulo está compuesto de líderes comunitarios, empresarios residentes de los barrios en donde los ICE tiene influencia (Informe de Actividades ICE., 2009).

En 2009 se beneficiaron de forma directa con las actividades del proyecto 2.400 personas, entre niños, jóvenes y familias. Las actividades están organizadas en dos ejes: educación y acción comunitaria, los cuales se orientan al fortalecimiento de capacidades individuales, organizacionales y comunitarias.

El eje de educación tiene tres frentes:


  1. Educación integral: promueve el desarrollo de niños y jóvenes con acciones educativas integrales que trabajan desde la salud física y psicológica hasta el desarrollo cognitivo. En este frente se desarrolla el programa 'Metamorfosis', establecido en 2008 como Centro para Niños y Adolecentes (CCA por sus siglas en portugués) en alianza con la Secretaria Municipal de Asistencia y Desarrollo Social de Sao Paulo. 'Metamorfosis' atiende a 130 alumnos por año con actividades diarias en horario extracurricular de educación artística, educación ambiental, fomento a la literatura, deportes e incluso educación digital para niños entre los 10 y 14 años.
  2. Formación profesional: apoya a los jóvenes que no tienen acceso al mercado laboral, promoviendo iniciativas de mejora, capacitación profesional y preparación para el mundo laboral. En 2009 se realizó el proyecto Jóvenes Aprendices en alianza con la Asociación de Educación Social Profesional (ESPRO, por sus siglas en portugués) para capacitar a 120 jóvenes, de los cuales el 59% ingresó al mercado laboral por medio del proyecto.

    En este frente también se ofrecen cursos de inglés para jóvenes así como cursos y apoyo en el manejo de programas de computador para que puedan estar mejor preparados para el mundo laboral. Finalmente, ofrecen becas para formación universitaria en el curso de pedagogía para jóvenes de hasta 29 años, en alianza con el Instituto Singularidades.
  3. Multimedia: se proporciona a niños, jóvenes y sus familias acceso a las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) por medio de una propuesta pedagógica que utiliza un software de ayuda al proceso de aprendizaje de las TIC, facilitando el desarrollo de habilidades y nuevos conocimientos y fortaleciendo a la ciudadanía.

    En 2009 se desarrolló el curso sobre medios de comunicación con el fin de despertar interés en las matemáticas y facilitar el razonamiento y creatividad de los niños. De acuerdo con la investigación y seguimiento realizada por Casulo en alianza con las escuelas donde estudian los niños participantes del proyecto, el 57% de los participantes mejoró su gusto por las matemáticas.

    Para el desarrollo del tema de multimedia se realizaron cuatro talleres en 2009 que tenían como objetivo permitir explorar internet como herramienta de comunicación. Ésta fue una iniciativa de Web Olhando Além la cual permitió capacitar a 50 jóvenes.

El segundo eje del proyecto Casulo, 'Acción comunitaria', se basa en el presupuesto de que la participación de toda la comunidad es la única forma de garantizar el desarrollo social sostenible. Para involucrar a todos los habitantes de Real Parque y Jardim Panorama en la mejora de la calidad de vida de toda la población, el proyecto Casulo actúa en cuatro frentes: social, cultural, salud y relacionamiento.

Para mayor información ver: www.projetocasulo.org.br

La corporación Picacho con Futuro
Fundacion DIS

El caso de Picacho con Futuro es de mucho interés para aprender sobre opciones de intervención que tienen las fundaciones con organizaciones comunitarias que prestan servicios en sus propias comunidades. Como veremos, Picacho ha tenido diversos apoyos en su desarrollo y fortalecimiento. Entre ellos, el de la Fundación Social y el del Fondo FOCUS-Medellín. Veamos un poco su historia y desarrollo.

En el noroccidente de Medellín, en la comuna 6, se encuentra El Picacho, uno de los cerros tutelares de la ciudad, del cual toma su nombre la corporación Picacho con Futuro. Como muchos otros barrios de América Latina, su poblamiento en los años sesenta se dio a partir de una mezcla de personas que adquirieron sus lotes de forma legal y otro grupo que se asentó de forma ilegal, especialmente en zonas de alto riesgo y carentes de infraestructura. La parte alta del barrio, a pesar de tener pendientes de más del 60% y haber sido considerada reserva forestal en un tiempo, fue habitada de forma masiva, en un proceso espontaneo, acelerado, desordenado y en cierto modo violento.

Debido a esta ocupación y a la poca presencia y capacidad del Estado para apoyar y regular el desarrollo urbano se generó un arduo proceso de organización comunitaria que buscaba esencialmente obtener los servicios básicos y dotar su entorno. En ese proceso surgieron varios tipos de organizaciones: pre-juntas comunales, asociaciones de padres de familia, comités pro-agua y pro-energía y se construyeron referentes territoriales y un tejido social primario. En ese contexto nace en 1987 Picacho con Futuro, "como un movimiento reivindicativo para mejorar las condiciones del barrio: pavimento, acceso a servicios públicos, vivienda, y poco a poco se fue convirtiendo en un centro para resolver los problemas del barrio".

La Fundación Social inició su trabajo en la zona en 1987 con una intervención que denominaba en la época "enfoque promocional", especialmente orientada a promover y apoyar procesos organizativos, articular acciones puntuales a procesos mayores y atender necesidades básicas vinculando a las comunidades en el proceso. La Fundación comenzó con la formación de pequeños grupos que atendieron necesidades específicas de la población y desde ahí apoyó la formación de organizaciones y líderes naturales.

El trabajo comunitario con pequeños grupos continuó, pero en 1992 la reflexión de los miembros de Picacho condujo a buscar una nueva estrategia. "En una asamblea general, al final de 1992, constataron la dispersión: estaban muy aislados, cada sector trabajaba por su lado, no sabían lo que hacían los otros, no se coordinaban y a veces hasta se duplicaban. Este diagnóstico los llevó a establecer una junta de delegados. Este mecanismo se reforzó con un boletín, en el que se informaba las actividades de cada grupo. Luego miraron que acciones podían hacer conjuntamente, y posteriormente pensaron en crear una entidad con personería jurídica" (Salazar, Alonso. 2003:44).

De este proceso surgió, en 1994, Picacho como organización de segundo grado, formada por diversos grupos de adultos y de organizaciones juveniles de la zona. Las organizaciones que se vincularon fueron variadas en tipo, alcance y área de trabajo. Entre ellas organizaciones dedicadas al cuidado de los niños, a actividades productivas, a promover la consecución de infraestructura, a temas de comunicación o de educación. Se vincularon todas las organizaciones de la comunidad que veían la importancia de coordinarse y pensar en una perspectiva de desarrollo local. Entre ellas la Corporación Multiactiva El Mirador, la Cooperativa de Trabajo Asociado Manos Activas, la Unión de Padres de Familia, el Proyecto de Educación de Adultos, las Asambleas Familiares, el Grupo de Comunicación El Mirador, la Junta de Acción Comunal Santa Teresa, la Prejunta de Acción Comunal El Triunfo, y las asociaciones de madres comuntarias Emprendedoras de Futuro, El Triunfo, Guías de Futuro, y Amor y Esperanza (Salazar, Alonso. 2003:45).

En medio de los avances en la coordinación entre organizaciones irrumpió con fuerza la violencia en la Comuna 6. La disputa territorial entre milicias y bandas generó amenazas y muertes y limitó inmensamente la libertad para transitar en el barrio y para la actividad comunitaria. Todo ello generó inmensas dificultades para el trabajo de Picacho con Futuro, pero a su vez les impulsó a jugar un papel activo en la creación de un pacto de no agresión en 1995 entre bandas y milicias y en la reinserción de los jóvenes, dándole legitimidad al pacto y permitiéndole a la corporación foguearse como gestora de proyectos.

Este pacto de no agresión hizo del cambio cultural una herramienta central para establecer límites a los comportamientos violentos. Para su desarrolló se establecieron dos fases; la primera correspondió a la resocialización a través de jornadas de recreación, talleres de integración entre los jóvenes de las bandas y talleres de crecimiento personal. En la segunda fase se elaboraron políticas de empleo y educación que permitieran una reinserción real de los jóvenes. "Por primera vez en la historia de la ciudad, los actores del conflicto cesaban su enfrentamiento por la presión y la convocatoria comunitaria. Y en segundo lugar, se establecían una serie de regulaciones sociales no violentas para el desenvolvimiento de la zona, que potencialmente indican cómo una comunidad puede hacer su "constitución social" y sembrar los principios básicos de convivencia que el país requiere" (Salazar, Alonso. 2003:45).

En 1998, Picacho comenzó a trabajar con FOCUS, en un proyecto que llamaron Cojámosla Suave. El proyecto se orientó a generar espacios de convivencia a través de un proceso de paz, al que contribuyó con la creación y mantenimiento de la Escuela de Formación en Solución de Conflictos. Más adelante, un nuevo proyecto "Organicémonos pues II" fue apoyado por FOCUS. Este proyecto estuvo orientado al fortalecimiento de las organizaciones juveniles para hacer posible la participación de los y las jóvenes en la gestión y ejecución del plan de desarrollo local de la Comuna 6, parte alta.

Se trabajó en el fortalecimiento y empoderamiento de siete organizaciones juveniles, a través de talleres de capacitación, acompañamiento en la elaboración de los planes de trabajo de las organizaciones y estímulo a la red que conformaron entre ellas. También se trabajó en el fortalecimiento del equipo interno de la corporación y en la actualización de su centro de producción audiovisual. "Como parte del proyecto con FOCUS se creó el Centro de Información Juvenil que acerca a los jóvenes a las nuevas tecnologías de la información. En él se han atendido más de mil jóvenes. También se fortaleció el Centro de recursos audiovisuales, que hoy vende servicios de producción de radio y televisión, con lo que ha logrado duplicar en ingresos la inversión que se hizo en su montaje. Varios de los jóvenes que se iniciaron en Picacho con Futuro hoy trabajan con medios de comunicación de la ciudad". (Fundación Corona, 2008: 68)

El apoyo que recibió Picacho con Futuro de parte de la Fundación Social y del Fondo FOCUS-Medellín a lo largo de los años contribuyó a dinamizar los activos comunitarios, fortalecer las organizaciones, apoyar la constitución de redes y el trabajo coordinado entre estas organizaciones y contribuir a que ese conjunto de organizaciones y líderes comunitarios contarán con mejores capacidades para convertirse en protagonistas claves de la localidad y actores centrales de sus procesos de paz y desarrollo.

Retos y posibilidades del fortalecimiento basado en la prestación de servicios

Los ejemplos descritos atrás muestran que es posible prestar servicios y generar capacidades de manera simultánea. Los tres casos lograron enfrentar uno de los mayores riesgos de las estrategias centradas en los servicios: el convertir a la comunidad en receptora pasiva de los mismos y por tanto no contribuir a su empoderamiento.

Todos muestran no sólo la posibilidad de fortalecer capacidades de manera simultánea a la prestación de servicios sino modalidades en esta estrategia. En el caso de Huancavilca, el Centro de Desarrollo Integral Comunitario del Guasmo tiene como perspectiva continuar como centro con aportes de entidades privadas y gestionado por estas entidades pero generando capacidades en las organizaciones y personas con las que trabaja. En el caso de Casulo, el centro promovido por el Instituto de Cidadania Empresarial y apoyado con aportes de entidades privadas y públicas, se ha creado una nueva organización para su gestión y se han dado pasos para la transferencia paulatina del control de esta organización a la comunidad.

Por último, el caso de Picacho se propuso desde el inicio ser una entidad comunitaria de segundo grado en cuya conformación y fortalecimiento las entidades privadas jugaron un papel de apoyo y facilitación. En Picacho, nos dice Salazar, la Fundación logró la creación, fortalecimiento y consolidación de una entidad autónoma que actualmente tiene un papel estratégico en la Comuna 13 de Medellín. Esto se diferencia de otra intervención de la misma Fundación Social, donde de acuerdo con este autor, "no les enseñaron a pescar". En esa intervención, a diferencia de la de Picacho, la Fundación brindó posibilidades y recursos a los grupos sin exigir compromisos. Con ese tipo de intervención se generó un cierto grado de paternalismo que impidió a los grupos y líderes desarrollar las capacidades necesarias para construir la autogestión y autonomía institucional (Salazar, Alonso, 2003).

La estrategia de prestación de servicios ligada a procesos de empoderamiento es de largo plazo, especialmente cuando se trabaja en territorios con grupos incipientes u organizaciones débiles, como en los tres casos analizados. Como vimos, a través de los servicios y el apoyo a la conformación y fortalecimiento de las organizaciones comunitarias se ha logrado en el curso de varios años generar instituciones de apoyo y procesos de desarrollo comunitario más consolidados. Esta temporalidad puede variar con una estrategia centrada en proyectos, como la que analizaremos en la próxima sección.